lunes, 30 de agosto de 2010

Todo lo que está mudo, está muerto.

El mundo tiene hambre. Camino otra vez entre boulevares grises, abriéndome paso entre prejuicios y gritos indiferentes, sintiendo lástima ante cada risa perdida desparramada en una esquina. Busco correr, busco cambiar, en vano intento escapar de estos pasillos y refugiarme asi en tus brazos.
Me encierro en mí, convierto tu recuerdo en poesía, ansío tus labios, te extraño en la desnuda noche, intento crearte entre un par de sombras, susurros o anhelos, cayendo así, en los abismos de tu ausencia.
Extraño sentir mi cuerpo temblando bajo tu piel, y toda esa madeja de cosquillas, murmullos y besos.
No creo que me entiendas. Espero que leas y distingas que es para vos, amo escribirte y no lo hacía hace bastante Tomas.

1 comentario:

  1. oh, realidad, soy tan insignificante.
    te amo mas de lo qe mistusnuestras palabras
    puedan encerrar.

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