Pero a veces los labios sangran cuando se los muerde con tanta fuerza, cuando el grito que te busca es necesario, cuando todo mi cuerpo grita tu nombre, ese que ante todos pide ser callado, para no abrirle las compuertas al vendaval de tu recuerdo.
Mis pasos te buscan, se enceguecen a medida que se acercan a la luz, pero imposible alejarse, si es su fuente de vida, van cada vez mas rápido, no quieren avanzar cuando estas ahí. Pero es necesario caminar, seguir con el paso de pies de plomo que duele darse, pero que tiene que ser dado, para no perderse en esa maraña de calles, y puertas, y tu nombre entre los dientes.
7 de marzo del 2012.
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