jueves, 24 de mayo de 2012


 Atrás de las ventanas permanece el frío, la lluvia sigue cayendo sobre el  vacío de todas las cosas, tengo varios libros a medio leer y una canción en mi cabeza, tan preciosa como insoportable a la vez. Una taza de café inacabable junto a una pila de cartas que temo leer. Aún estan colgadas nuestras fotos por la pieza, siguen ahí, decorando algo que hace tiempo empezó a doler. No puedo refugiarme entre risas perdidas, cuando sus ojos me miran con tanta fuerza desde el pasado, como leyéndome el corazón, como volviendome a susurrar consuelos al oído, como dándome la paz que tanto necesito y me hace falta...
El café pierde su calorcito, la bruma crece, y su recuerdo se pasea la casa, incapaz de sentarse un ratito, y arroparme entre nostalgias.

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